La entrada del verdadero otoño...
anunciada por un frío dentro del no-frío del aire,
por un difuminarse de los colores que todavía no se habían difuminado,
por algo de penumbra y de alejamiento en lo que había sido el tono de los paisajes y el aspecto disperso de las cosas.
No iba todavía a morir,
pero todo,
como en una sonrisa que todavía faltaba,
se transformaba en añoranza para la vida.
Pessoa y Monet

